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Nivel B - Iniciados

Juego nº 7B: Las monedas de colores

 

Sobre una fotografía del colorido Cerro de los Siete Colores de Purmamarca (Jujuy, Argentina), he colocado trece monedas que presentan muy variadas tonalidades. Una de ellas es de plomo. ¿Sabrías identificarla por la característica coloración de su pátina, sin mirar la solución?

¿No? En ese caso dime, ¿cuál de estas monedas no fue acuñada sino fundida?

 

 

De todos es conocido el característico color del oro o de la plata, las monedas antiguas acuñadas en estos metales suelen llegar al mercado totalmente despojadas de cualquier resto de suciedad y son fácilmente reconocibles. Pero con las monedas de cobre, bronce u oricalco suele ocurrir lo contrario, normalmente se procura preservar su pátina original y esto hace que veamos monedas de diferentes tonalidades entre las que predominan los tonos verdes o marrones, aunque también podemos encontrarnos otras coloraciones, llegando a formar casi un verdadero arco iris. Esto es debido a la distinta composición química de los terrenos en donde permanecieron enterradas las monedas, y también a las distintas aleaciones de cobre que fueron empleadas en la antigüedad.

Sin embargo, la coloración que adquieren las pátinas de las téseras o monedas de plomo es característica, sus distintas tonalidades suelen ser parduscas, más homogéneas.

 

¿Quieres saber las soluciones?

Pregúntale al oráculo (clic en su imagen)

 

Óxidos de plata, argentita y cerargirita dan la tonalidad negra o grisácea de las monedas de plata, mientras que diversos minerales de cobre como la cuprita, tenorita, calconatronita, brochantita, malaquita y azurita, son los encargados de las variadas coloraciones de las bonitas pátinas que vemos en las monedas de cobre o bronce. Normalmente son minerales estables, pero las condiciones de humedad pueden hacer que se transformen en cloruros (nantoquita, atacamita y paratacamita), presentándose entonces el tan temido "cáncer del bronce".

Veamos un par de ejemplos más. El follis de Licinio de la izquierda tiene unas concreciones que, aunque son una muestra de su autenticidad, afean bastante la moneda por lo que seguro que -en un momento u otro- alguno de sus poseedores intentará limpiarla. Sin embargo, el follis de Majencio de la derecha no debería ser limpiado nunca, ya que su patina presenta una interesante tonalidad bicolor en el reverso que sin duda le hace más atractivo.

 
 
 

A continuación se muestran algunas vistosas imágenes extraídas del libro "on line" de Carlos Traver. No dejes de ver su capítulo 11 en esta misma web: "Concreciones y depósitos". Saber reconocer los depósitos minerales auténticos de las simples manipulaciones artificiales no es fácil, pero merece la pena intentar aprenderlo, y para ello, nada mejor que dicho libro.

 
 
 

 


¿Quieres aprender más sobre el tema?... Visita:

Denarios.org: Plata  |  Cobre  |  Enfermedad del cobre
Le superbe patine dei sesterzi imperiali  |  30 paisajes increibles 1 - 2

 

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