Errores y Defectos
en la Numismática Antigua (Parte II)

 

Portada: Introducción
Parte I: Errores de diseño
Parte II: Errores y defectos propios del cuño
Parte III: Defectos en el cospel
Parte IV-I:  Errores y defectos durante la acuñación (I)
Parte IV-II:  Errores y defectos durante la acuñación (II)
Parte V-I: Daños después de la acuñación (I)
Parte V-II: Daños después de la acuñación (II)

 


 

 

Parte II
Errores y defectos propios del cuño

En esta segunda parte del artículo se tratan los errores y defectos propios del cuño, es decir, los errores cometidos durante el proceso de grabado o vaciado del cuño y también, los defectos que el mismo puede acumular con el uso.

- Cuño grabado invertido
- Errores en las leyendas
- Cuños golpeados
- Rotura de cuño
- Cuño gastado / usado
- Cuño sucio / empastado
- Cuño defectuoso / descantillado
- Cuños coincidentes singulares

Nota) ver las imágenes ampliadas haciendo clic sobre ellas.

 

Cuño grabado invertido

No sé como explicar este error... ¿falta de experiencia del abridor de cuños? ¿error de concepto? ¿despiste?, no sé. El caso es que los cuños siempre debían de ser grabados en "negativo" para que las monedas presentaran el aspecto deseado, pero en algunas ocasiones lo hacían erróneamente y el resultado era, no sólo que las leyendas quedaban invertidas, sino que también los motivos centrales aparecían equivocados, en la orientación contraria. Curioso tipo de error que se presenta con cierta frecuencia en las monedas provinciales y sobre todo en las imitaciones "bárbaras", pero prácticamente nunca en las acuñaciones imperiales.

De de cara al coleccionismo, este error suele aumentar grandemente el precio de la moneda, al interpretarse como una bonita y rara curiosidad.

Se trata de un defecto que no debe confundirse con las monedas incusas, el dibujo resultante es similar pero el relieve en este caso es el normal, no es el característico relieve incuso.

Cuño mal grabado: reverso invertido (moneda oficial )
Engraver´s error

Es ciertamente infrecuente ver monedas oficiales con este grave error. Sin embargo, está claro que este pequeño nummus de Teodosio II (Cyzicus, 435 d.C.) tiene la leyenda TOV / XXX / V erróneamente grabada, ya que debería de ser VOT / XXX / V. No parece ser una moneda "barbara", ni tampoco un simple error de un par de letras, diríase que grabaron el cuño del reverso al revés, mientras que el anverso es totalmente correcto. (Ver RIC X 459 y su nota de la página 276).

Punzón mal grabado: contramarca invertida
Engraver´s error

Curiosa contramarca CPA grabada invertida que se encuentra sobre el reverso de un as de Iulia Traducta (Augusto, 12-2 a.C.). El dibujo de la derecha es el resultado de girar la moneda 180 º y después aplicar un "efecto espejo".

Cuños mal grabados: anverso y reverso invertidos (imitación)
Engraver´s error

Pequeña moneda de bronce de 13-14 mm y 1,23 g, acuñada en la segunda mitad del siglo IV, presumiblemente en el sur de Hispania, imitando las monedas romanas de las series urbanas conmemorativas que se acuñaron entre 330-340 d.C.
Todos los motivos están al revés, tanto las tres letras (en las que pueden leerse VRB) y la figura de Roma del anverso, como la loba y los gemelos del reverso. Está claro que copiaron ambos los cuños tal y como veían las monedas y por ello las acuñaciones han salido totalmente invertidas.

Cuños mal grabados: anversos invertidos (imitaciones)
Engraver´s error

A la izquierda vemos una moneda hispánica de 10,90 g y 23-24 mm, que imita los semises republicanos de finales del s. II o principios del siglo I a.C. El reverso está correctamente reproducido, pero el anverso está todo él en "negativo", tanto el busto como la letra "S" fueron copiados sin invertir en el cuño.
A la derecha tenemos una imitación de mediados del siglo IV d.C. En este caso se copiaron dos monedas distintas de las series urbanas conmemorativas, por lo que podríamos decir que se trata de una moneda híbrida. El anverso corresponde al tipo de VRBS ROMA (Tipo 112) y tanto las letras como el busto están invertidas. El reverso es del tipo CONSTANTINOPOLIS (Tipo 15).

Cuño mal grabado: anverso invertido (imitación)
Engraver´s error

Moneda de bronce (1,20 g / 14 mm) acuñada presumiblemente en Hispania, a partir de la segunda mitad del siglo IV d.C., imitando las emisiones de Constantino II de Lugdunum.
En este caso se grabó erróneamente tan solo el cuño del anverso, ya que el reverso está correcto. Las leyendas del anverso parecen ilegibles, sin embargo si le aplicamos un "efecto espejo" se pueden leer perfectamente, figuran al revés, pero están correctamente reproducidas.

Cuño mal grabado: reverso invertido (imitación)
Engraver´s error

Moneda de bronce de 23 mm y 7,18 g, similar a las acuñadas a principios del siglo II a.C. en la ceca de Gadir / 'gdr. Seguramente es una acuñación fraudulenta, una imitación de la época. La moneda presenta un claro error en la confección del cuño del reverso ya que podemos observar que está enteramente en "negativo", tanto los atunes como la leyenda fueron grabados en el cuño sin invertir y ahora, tras la acuñación, se nos muestran erróneos.

  • Imagen nº 1: Detalle del reverso en el que se observan unos caracteres púnicos sin sentido (al estar escritos al revés) y dos atunes hacia la derecha que tampoco son lógicos, puesto que las unidades de Gadir siempre nos muestran estos peces hacia la izquierda.
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  • En la imagen nº 2 vemos la misma moneda pero "volteada digitalmente", es decir, aplicando un efecto espejo. Curiosamente ahora sí, ahora están los atunes hacia la izquierda y la leyenda resulta perfectamente legible. Luego grabaron mal el cuño. Este tipo de error resulta tan relevante que difícilmente pudo haberse cometido en la ceca oficial. Además, dado el escaso peso de esta moneda, lo más probable es que se trate de una acuñación fraudulenta, de una imitación de la época. Sin embargo, la presencia de la contramarca (que sí es oficial) y el claro desgaste, nos indican que la moneda fue validada y puesta en circulación.
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  • La imagen nº 3, que nos permite comparar la leyenda, corresponde a una moneda oficial de Gadir / Gades.
Cuños mal grabados: reversos invertidos (imitaciones)
Engraver´s error

Los cuños inversamente grabados constituyen un error relativamente frecuente en las monedas hispánicas que imitan los semises republicanos de finales del s. II o principios del siglo I a.C. En estos ejemplos el anverso está correctamente reproducido, pero el reverso está todo él en "negativo", tanto la proa como las leyendas fueron copiadas sin invertir en el cuño. Las dimensiones de estas monedas son:  7,2 g / 22-25 mm y 5,89 g / 19-21 mm, respectivamente.

Cuños mal grabados: reversos invertidos (imitaciones)
Engraver´s error

A la izquierda vemos una imitación hispánica, acuñada en la segunda mitad del siglo IV d.C., de un medio centenional de Constancio II (3,30 g / 18-20 mm) del tipo GLORIA ROMANORVM, con un reverso equivocado, caballo y jinete deberían ir hacia la derecha. Ver: (Tipo 38).
El buen arte de la pequeña moneda de la derecha (1,51 g / 15-17 mm) parece indicar que se trata de una acuñación oficial, sin embargo lo más probable es que sea una acuñación bárbara. El reverso con la "loba hacia la derecha" no existe para estas series urbanas conmemorativas. (Ver: Tipo 112)

Cuños mal grabados: reversos invertidos (monedas provinciales)

Dos ejemplos de monedas provinciales. La moneda de la izquierda es un bronce provincial de Antiochia ad Orontem (15,6 g y 28-29 mm), acuñado en tiempos de Filipo II. La moneda de la derecha es otro bronce provincial, esta vez acuñado en Nikopolis ad Istrum, en tiempos de Septimio Severo (2,9 g y 16 mm).
En ambos casos, no solo las leyendas son imposibles de leer por estar escritas equivocadamente, sino que los motivos centrales (Tyche y Príapo) tienen la orientación errónea. Tyche debe de mirar hacia la derecha y Príapo hacia la izquierda. (Puede observarse que los anversos de estas dos monedas son totalmente correctos).


Errores en las leyendas - Blundered legend

Parece que los maestros abridores de cuños (scalptores) delegaban a veces en personal (signatores) poco cualificado -por no decir analfabetos- ya que las leyendas con letras repetidas, faltantes o equivocadas son relativamente frecuentes en la numismática antigua. Por supuesto no ponían el mismo cuidado en los áureos que en los antoninianos, si bien el problema no era grave ya que de hecho, la mayor parte de la población sí que era analfabeta.

Las cecas provinciales son la mayor fuente de estos errores debido a los problemas lingüísticos derivados del uso del griego, en estas cecas se repite con cierta frecuencia la confusión de la letra "R" latina por la letra rho "P" griega, así encontramos PEPTinax en lugar de PERTinax, GOPDIANVS por GORDIANVS, etc. etc.

Por otra parte, este tipo de errores conduce a veces a averiguar que en realidad la moneda es una copia de la época, en estas monedas fraudulentas los controles -lógicamente- eran mucho menos estrictos y los errores resultaban más frecuentes. En el caso de la copia bárbara aquí mostrada, las letras del exergo son totalmente inventadas.

De cara al coleccionismo, este tipo de error suele ser neutro en cuanto al precio de la moneda, por un lado es un defecto, pero por otro puede interpretarse como una bonita curiosidad.

El caso de las leyendas escritas al revés (retrógradas) no es a mi juicio un verdadero error, posiblemente los antiguos no daban tanta importancia al sentido de la escritura.

En los ejemplos mostrados podemos ver algunos de los tipos de errores en las leyendas. Ver también: "Falta de correspondencia entre leyendas e imágenes - Blundered legend"

Leyenda errónea: letras repetidas
Blundered legend

Denario de Bruto (acuñación oriental, 42 a.C.).
El reverso presenta una letra repetida, pone BRRVTVS IMP  y debería ser BRVTVS IMP

Leyenda errónea: letras equivocadas
Blundered legend

Arriba, a la izquierda, antoniniano de Macriano (Antioquía, 260-261 d.C.) con una letra equivocada, pone POR REDVX  y debería ser FORT REDVX.

A la derecha, curiosa "falta de ortografía" en un denario de Septimio Severo (Laodicea, 196 d.C.) indica IOBI y claro... debería ser IOVI.

Abajo, antoniniano de Galieno (Asia, 266 d.C.) con la leyenda IVBENTVS AVG, cuando debería ser IVVENTVS AVG.

Las tres monedas fueron acuñadas en el área oriental del Imperio, en donde se hablaba y escribía en griego, y esa debió ser la razón fundamental de estos errores.

Leyenda errónea: letras faltantes
Blundered legend

Denario de Gordiano III (Roma, 241-243 d.C.).
El reverso presenta letras faltantes, pone LAETIA AVG N y debería ser LAETITIA AVG N.

Leyenda y motivos no coincidentes
Engraver´s error

Denario de Faustina hija (Roma, 176-180 d.C.).
El reverso presenta una leyenda correcta (CONSECRATIO) pero la vemos mal colocada, normalmente debe de ir en la parte superior del campo. Si ahora nosotros giráramos la moneda para que la leyenda quedara arriba, entonces veríamos el altar boca abajo.
Los motivos y leyendas solían grabarse por separado, incluso por grabadores distintos. Entonces ¿quién se equivocó? Pues no lo sabemos, depende de lo que fue grabado antes. Si primero se grabó la leyenda se equivocó el que dibujó del altar y viceversa. (Lo lógico es pensar que se equivocó el que grabó la leyenda, ya que esta solía hacerse con el motivo central ya realizado).

Leyenda errónea: letras inventadas
Blundered legend

La moneda de la izquierda fue acuñada por las tribus de Dacia (siglo I a.C.), siendo además una moneda híbrida pues mezcla dos denarios republicanos. El anverso corresponde a un denario dentado de Naevia (79 a.C. - Crawford 382/1) y el reverso a un posterior denario sin dentar de la gens Petillia (43 a.C. - Crawford 487/1).
La moneda de la derecha es una imitación de mediados del siglo IV d.C., acuñada por los pueblos bárbaros de los Balcanes (o centroeuropeos), copiando los follis del tipo VICTORIAE LAETAE emitidos en Siscia por Constantino Magno.

Realmente no son "errores" de cuño, son imitaciones bárbaras y las letras son totalmente inventadas, son signos propios de un analfabeto, ilegibles y sin sentido.

Leyenda retrógrada
Retrograde legend

Las leyendas del reverso del pequeño bronce de la izquierda, acuñado por Demetrio I (mediados del siglo II a.C, dinastía seléucida) ΒΑΣΙΛΕΩΣ - ΔΗΜΗΤΡΙΟΥ, están en negativo (se leen de derecha a izquierda), pero la moneda habitual muestra las leyendas normales, por lo que podemos decir que se trata de una moneda con un error en la grabación del cuño. Posiblemente sea una copia de la época.
La moneda de la derecha, perteneciente a una emisión híbrida de mediados del siglo II a.C., emitida por dos cecas hispanas bajo la dominación romana (anverso de Abra y reverso a Obulco), tiene su leyenda OBVLCO retrógrada, pero su diseño era así y por lo tanto no puede considerarse error de cuño.

La moneda de la izquierda es un follis gépido que imita a los tipos bizantinos de Justino I (518-527), hay una letra "N" invertida y faltan dos letras al final (debería ser PP AVG en lugar de PP A).
A la derecha vemos un divisor de silicua ostrogodo acuñado por Teodorico I el Grande (491-501), en nombre del emperador bizantino Anastasio, en el que toda la leyenda del anverso está invertida, mientras curiosamente, el reverso está perfecto.

Lógicamente es en las monedas no oficiales, tales como las falsificaciones de época o las copias bárbaras, dónde más frecuente encontramos este tipo de errores.

El caso de las leyendas retrógradas es a veces problemático, no siempre se trata de errores, ya que en ocasiones el diseño era ese, con la leyenda "de derecha a izquierda".


Cuños golpeados - Clashes dies

La lentitud del suppostor en colocar el nuevo flan monetal podía ocasionar que se golpearan los cuños sin haber ningún cospel o moneda entre ellos. En estos casos, ambas matrices (o solamente la más blanda, normalmente el reverso) se deterioraban, al quedar impresas por el otro cuño. Las monedas acuñadas posteriormente con dichos cuños defectuosos, presentan unas marcas características en las que se identifican los motivos del otro cuño, creándose una curiosa imagen de características similares al error descrito en: "imágenes secundarias".

El error producido por los "cuños golpeados" se caracteriza por un eje de acuñación aleatorio, nunca hay la coincidencia entre las imágenes de una cara y sus correspondientes incusas de la otra, (si la hubiera se trataría del error que hemos denominado: "imagen secundaria").

Un resultado muy similar también podría haberse obtenido con la reacuñación de una moneda incusa (ver: moneda incusa reacuñada), aunque es ciertamente difícil saber si este tipo de error es debido al uso de cuños defectuosos o a la reacuñación de una moneda incusa. La relevante opinión de Mr. Doug Smith indica que siempre es debido a cuños defectuosos, ya que dice no tener evidencias claras de monedas incusas posteriormente reacuñadas (ver: Doug Smith).

Para el coleccionista en general este tipo de error suele depreciar la moneda, lo cual puede ser aprovechado por el coleccionista de errores, ya que este tipo de error resulta ciertamente infrecuente.

Cuño del reverso golpeado
Clashes dies

Denario de Heliogábalo, acuñado en Roma, que muestra  la silueta del busto del emperador en el reverso, como resultado de la utilización de un cuño defectuoso.
El busto del anverso y su correspondiente del reverso no coinciden, el eje de acuñación es aproximadamente de 180º.

Cuño del anverso golpeado
Clashes dies

Sólido bizantino de Constantino IV acuñado en Constantinopla. En el anverso se distinguen las trazas de la cruz del reverso.
La imagen del reverso y su correspondiente del anverso no coinciden, el eje de acuñación es aproximadamente de 50º.


Rotura de cuño - Die crack / broken die

En ocasiones nos podemos encontrar monedas que presentan las marcas características de haber sido acuñadas con un cuño agrietado o incluso roto y normalmente son fáciles de reconocer al presentar una línea característica. Esta grieta procedente de un cuño roto puede identificar a la moneda como una de las últimas de su serie.

El problema más grave que se presentaba en el proceso de fabricación de moneda era posiblemente la fractura de los cuños, tras la cual había que reemplazarlos por otros nuevos. Hasta inicios de época imperial romana existió en las monedas la tendencia a mostrar superficies convexas en los anversos y cóncavas en los reversos. Esto se explica, en parte, por cuestiones técnicas, ya que por un lado con estas formas el cuño fijo estabilizaba mejor el cospel y el móvil presionaba evitando posibles deslizamientos del disco; por otro lado, con este tipo de superficies se lograba una mayor duración de los cuños. Fue más habitual que se fracturase el cuño de reverso, debido a la mayor presión que recibía.

Este tipo de error devalúa las monedas dependiendo de su magnitud, aunque a veces es casi inapreciable y sin importancia alguna.

Rotura de cuño del anverso
Die crack

A la izquierda, reproducción moderna de un sestercio de Didio Juliano, hecha en nuestros días utilizando los moldes que Peter J. Rosa (1926-1990) hizo fraudulentamente a algunas de las monedas del British Museum.
Lo llamativo de esta copia es que incluso puede observarse la rotura de cuño que presentaba la moneda original en el anverso.
El follis de Constantino Magno de la derecha, muestra también una larga rotura de cuño que atraviesa totalmente la cara del emperador.

Rotura de cuño del reverso
Die crack

A la izquierda, denario legionario de Marco Antonio que presenta claramente las huellas de un cuño de reverso roto
El denario de Caracalla de la derecha también es fruto de un cuño de reverso roto, basta ver la línea de rotura que atraviesa desde el pie derecho del emperador hasta la letra P con la que se inicia la leyenda.

Cuño del anverso roto y reparado
Repaired broken die

Follis de Constantino Magno (312-324 d.C. - Heraclea / Tracia).
En un principio pensé que se trataba de una acuñación bárbara, a la vista del extraño rostro del emperador, pero me hicieron notar que el cuño del anverso estaba roto, que incluso había sido reparado y que por esa razón la cara aparecía deformada.
Las marcas que van desde la boca hasta la oreja del emperador confirman esta teoría y el perfecto reverso desmiente que sea una copia bárbara.


Cuño gastado / usado - Die wear / worn die

A menudo podemos observar monedas en las que el anverso está en mejores condiciones que el reverso, esto no se puede explicar por el desgaste que conlleva el uso de la moneda que es siempre homogéneo en ambas caras, sino que normalmente se debe a desgastes del cuño del reverso, el alojado en la matriz móvil. La presión ejercida por milímetro cuadrado al martillar en el cuño móvil era superior a la que recibía el inferior, que además estaba protegido, por eso el cuño del reverso se desgastaba antes y debía ser cambiado con mayor frecuencia.

Este tipo de acuñaciones defectuosas resultan muy frecuentes en la amonedación romana a partir de mediados del siglo II y desde luego, las monedas quedan muy depreciadas de cara al coleccionismo.

Cuño del reverso gastado
Die wear

Denario del emperador romano Marco Aurelio (173 d.C.), en el que contrasta el relieve y definición del anverso con es mal estado del reverso.


Cuño sucio / empastado - Filled die

Es relativamente frecuente encontrar monedas faltantes de detalles o letras, esto es debido a que el trabajo de acuñación se hacía con el cospel precalentado a altas temperaturas y los cuños se ensuciaban, es decir, conservaban restos de metal de anteriores acuñaciones. Para evitar esto se hacían limpiezas periódicas que conllevaban auténticos retoques -nuevos trazados- en el cuño.

Este tipo de error deprecia claramente la moneda de cara al coleccionismo.

Cuño sucio / empastado
Filled die

Denario de Julia Domna acuñado en Laodicea en el que contrastan los detalles del pelo con las letras faltantes, seguramente el cuño del anverso estaba sucio.
Reverso de un follis de Constantino Magno en el que la leyenda VOT XX ha perdido su primera letra. Podría ser un ejemplo de cuño empastado o también un error del grabador, sin embargo, me inclino por la primera opción.


Cuño defectuoso / descantillado - Die flaw / die cud

Además de los problemas de suciedad, agrietamiento o desgaste del cuño, también se presentan monedas acuñadas con cuños defectuosos que dejan una marca indeleble en la moneda por diversas razones diversas, como las preparaciones para el grabado del cuño y las roturas del troquel (major die break).

Podemos decir que un cuño es defectuoso si las marcas efectuadas en su preparación eran lo suficientemente grandes como para resultar visibles en la moneda después de la acuñación. En bastantes ocasiones vemos el punto central dejado por el compás que dibujaba la grafila y en otras (mucho más esporádicas) se distinguen los trazos de la circunferencia realizada para alinear las leyendas.

Debido a los golpes que soporta, a veces el cuño no sólo se resquebraja sino que puede perder un trozo de metal (normalmente por las aristas) las monedas entonces presentan grumos o pegotes de metal que rellenan la rotura. A este tipo de defecto se le denomina "cuño descantillado".

Para el coleccionista, estos defectos podrían devaluar apreciablemente la moneda.

Cuños del reverso defectuosos
Die flaw

A la izquierda, denario del emperador romano Tito acuñado en Ephesus (siglo I d.C.), que presenta en el reverso los restos de una circunferencia que hicieron (con un compás), al objeto de poder grabar las leyendas perfectamente alineadas.
En la moneda de la derecha vemos un punto que no forma parte del diseño, se trata de la marca central dejada por la aguja del compás al dibujar la circunferencia sobre la que se habría de grabar la grafila. Esta moneda de Judea, denominada zuz, es una reacuñación, se emitió durante la segunda revuelta judía (133-134 d.C.), utilizando como cospel un denario romano.

Cuños del anverso descantillados
Die cud

Nomos de Kroton (finales del siglo VI a.C. - Bruttium) y denario de Domiciano (Roma, 73 d.C.), en los que se observa un error de cuño descantillado en el anverso. El troquel había perdido parte del metal por lo que las monedas presentan un pegote de plata ajeno al diseño.


Cuños coincidentes singulares

Puede observarse que en algunas ocasiones aparecen a la venta denarios en los que se indica que fueron acuñados con cuños de áureo. (Esto en sí no puede calificarse de "error de acuñación", pero dada la particularidad del asunto, he decidido incluir el tema aquí). Los vendedores suelen ser bastante imaginativos y es evidente que frases como esta: "posibles cuños de áureo" pueden añadir atractivo la venta de la moneda.

Pero, ¿qué hay de cierto en esto? Pues a veces nada, en ocasiones son simples hipótesis de los vendedores, ideas difíciles de confirmar pero que podrían revalorizar la moneda. Sin embargo, no siempre es así, en algunas ocasiones sí que nos podemos encontrar con bonitos denarios que son totalmente idénticos a sus correspondientes áureos. En los principios del Imperio Romano, a lo largo del siglo I d.C., ciertas cecas romanas, por alguna razón (tal vez para seguir utilizando unos cuños que todavía estaban en buen estado, después de haber finalizado la emisión correspondiente, o simplemente porque ese era el procedimiento habitual en ciertas ocasiones), emitieron áureos, denarios y cuadrantes utilizando indistintamente los cuños (a veces vemos coincide solo un cuño, pero pueden llegar a coincidir los dos). Encontrar hoy en día ejemplos que puedan demostrar estas hipótesis no es tarea fácil, pero haberlos, haylos... Veamos algunos ejemplos:

Cuños de áureo en denarios

La primera moneda de la izquierda es un denario de Domiciano que presenta un error de cuño (en lugar de COS VIII pone OCS VIII), por lo que el vendedor (Artemide Aste) indicaba la posibilidad de que este denario hubiera sido acuñado con un cuño de áureo que, supuestamente al no haber pasado los controles de calidad, fue reutilizado para emitir denarios. Sugerente hipótesis que Tito Labieno, un amigo mío profundamente conocedor de la amonedación Domiciano, no ha podido confirmar al no haber podido encontrar ningún áureo con esos mismos cuños.

La segunda moneda de arriba es un denario de Caracalla que Sombragris, otro amigo mío, compró al descubrir que había sido acuñada con gran perfección, indudablemente con cuños de áureo. Consiguió encontrar una imagen del áureo correspondiente pero investigaciones posteriores, propiciadas por el debate habido en el foro de Denarios.org, demostraron que era un denario falso, que se trataba de una conseguida falsificación actual. Afortunadamente pudo devolver la moneda.

Por ahora no he conseguido demostrar que existen monedas de plata y oro con cuños coincidentes, pero veamos las siguientes monedas.

El denario de Domiciano -que figura en el centro- fue mostrado en el foro de Ancients.info y las piezas de Augusto siguientes lo fueron en el foro de Monedasantiguas.org. Ambos ejemplos demuestran que en algunas ocasiones se acuñaron áureos y denarios utilizando los mismos cuños, tanto del anverso como del reverso. Gracias a la pertinaz búsqueda de Tito Labieno, finalmente fue encontrado el correspondiente áureo de Domiciano en el British Museum, así como los dos ejemplares de Augusto en sendas subastas de Ars Classica y Hervera & Soler. (Haced clic en las imágenes para comparar ambas monedas).

¿Cuño de áureo en cuadrante?

El áureo de la izquierda, que figura catalogado en la web de Beast Coins como RIC 70,  presenta un reverso con olivo y el conejo (símbolos alusivos a la Hispania Betica) que en su día me llamó la atención lo suficiente como para recordarlo cuando en el lote 3226 de la subasta nº 129 de Jesús Vico apareció la moneda de la derecha definida como cuadrante.

El RIC no cataloga este reverso nada más que como áureo, no figura denario alguno y menos aún cuadrante. Sin embargo una cosa es indudable, ambas monedas fueron acuñadas usando los mismos cuños. ¿Por qué lo harían? Realmente no lo sé, pero algo me dice que no es una moneda oficial sino una obra de falsarios. En todo caso, se trata de una moneda curiosa, ciertamente enigmática.

¿Será realmente un cuadrante no catalogado en RIC? Tal vez, pero no lo creo, falta la habitual referencia SC.
¿Será una moneda acuñada en bronce para ser posteriormente forrada y circular como denario falso, o bien para ser posteriormente dorada y para circular como áureo falso? Es posible, pero la diferencia de peso sería tan notable que pronto sería descubierto el engaño.
¿Será eso que solemos decir cuando no sabemos de que se trata: Una prueba de cuño? Je, je... Será...

¿Cuño de áureo en plomo?

Inusual moneda de plomo de 3,94 g y 17-19 mm, que imita claramente un áureo de Caracalla emitido en 200 d.C. en Oriente, concretamente en Laodicea ad Mare (Syria), con las leyendas ANTONINVS AVGVSTVS y P MAX TR P III. (Ver RIC IV-I 342).

Enigmática acuñación!... Podría ser una tésera, el cuerpo de un áureo forrado o algún tipo de moneda de plomo local (provincial), pero la hipotesis de que fuera una "prueba de cuño" (lógicamente de falsarios) parece ser la más posible.

  Cuño de denario en cuadrante

Manuel Gozalbes nos ha mostrado en la página 105 de su libro: "La ceca de Turiazu" (Valencia, 2009), un interesante ejemplo de un cuño de anverso de dicha ceca, que fue utilizado tanto en denarios como cuadrantes.

No añadiré ningún comentario, mejor leed vosotros mismos los comentarios del autor en el libro citado, ya que está disponible en: La ceca de Turiazu.

Cuño de semis en as

Moneda provincial de 32 mm y 16 g, acuñada en Carthago Nova (Hispania Tarraconensis), en tiempos de Tiberio (14-37 d.C.), con dos cuños de diversos valores (as y semis).
El anverso nos muestra el as catalogado en Vives 132.1 y RPC 179, pero podemos observar que el reverso es significativamente más pequeño ya que pertenece al semis descrito en Vives 132.2 y RPC 181. La coincidencia de motivos y leyendas entre los ases y semises de esta emisión, propició sin duda una incorrecta elección de cuños, dando como resultado esta curiosa moneda.

  ¡Cuños de denarios... en denarios forrados!

Encontrar cuños de monedas fraudulentas (forradas) que hubieran sido utilizado también en emisiones oficiales no es tarea fácil, pero el asunto tiene su interés ya que demuestra que -en esos casos- las cecas estuvieron involucradas en emisiones irregulares.

El denario ibérico de Arsaos aquí mostrado (Hispania Citerior, principios del siglo I. a.C.), lo demuestra. Para más información, ver: Algunos denarios forrados singulares.

¡Cuños FALSOS aprovechados!

Desafortunadamente, siempre es necesario tener en cuenta el tema de las falsificaciones y las monedas incusas no son ajenas a ellas. Los falsarios suelen dan rienda suelta a su imaginación.

Las monedas incusas son bastante apreciadas por el coleccionista, por lo que, cansados ya de inundar eBay.es con reproducciones de Lastigi en bronce, y después de emitirlas también en plomo, ahora ya simulan monedas con errores, monedas incusas.

Cierto es que utilizar diferentes metales con los mismos cuños falsos es algo relativamente habitual (ver: Malaka, Ituci y Nabrisa), pero esto de falsificar monedas incusas me parece sorprendente. ¿Qué será lo siguiente que hagan con esos falsos cuños?


Continuación: Parte III