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INTRODUCCIÓN

Monedas romanas emitidas en el siglo IV
durante los Festivales de Isis

Acuñaciones Vota Publica

 

 
INTRODUCCIÓN

Desde que en 1936, durante el Congreso Numismático de Londres, András Alföldi presentara su tesis doctoral: "A Festival of Isis in Rome under the Christian Emperors of the IVth Century", publicada en 1937, poco parece haberse avanzado en el conocimiento de estas enigmáticas emisiones. Si exceptuamos el resumido catálogo que David Vagi incluyó en 1999 en su libro: "Coinage and History of the Roman Empire", y el importante estudio de la Dinastía Constantiniana  presentado en 2016 por Lars Ramskold: "A die link study of Constantine’s pagan Festival of Isis tokens and affiliated coin-like ‘fractions’: chronology and relation to major imperial events", el tema no ha vuelto a abordarse en profundidad.

Aunque las tesis de Alföldi no sean actualmente del todo aceptadas, su "Preliminary Catalogue" (como él mismo lo tituló) aún no ha sido superado, nadie ha intentado complementarlo con las nuevas monedas que han ido apareciendo en estos casi 80 años. Nosotros, con este "Catálogo Visual on line", incorporando nuevas piezas "inéditas" y ordenando las muchas monedas que Alföldi mostraba repetidas, hemos tratado de poner al día estas interesantes acuñaciones.

El resultado a la vista está, nuestro nuevo catálogo de las acuñaciones VOTA PVBLICA presenta 312 referencias, agrupadas según los 40 tipos de reversos que hemos identificado y ordenadas por tamaños. (Alföldi enumeraba 400 monedas, muchas de ellas simples variantes de estilo, ordenándolas por tipos de anversos en lugar de hacerlo por reversos).

Empezaremos hablando del título: "Monedas romanas emitidas en el siglo IV durante los Festivales de Isis". Lo cierto es que no está claro que podamos denominar como "monedas" a estas piezas, y tampoco es 100% seguro que fueran emitidas durante los Festivales de Isis (Navigium Isidis) romanos. De hecho, la denominación dada por Damián Salgado: "Acuñaciones VOTA PVBLICA", en su volumen III de Monedas Romanas de 2004, nos parece bastante más acertada y por ello la hemos puesto como subtítulo. Sin embargo creemos que resulta menos entendible, ya que desde que Alföldi publicara su tesis, todos los autores han admitido su nomenclatura y actualmente estas series son conocidas normalmente como: "Festival of Isis Coinage / Amonedación de los Festivales de Isis".

Las principales características que presentan estas acuñaciones y las principales cuestiones que nos planteó su estudio fueron las siguientes:

  • 1.- Presentan divinidades de panteón alejandrino.
  • 2.- Muestran la leyenda "VOTA PVBLICA".
  • 3.- No tienen marca de ceca alguna. ¿Son siempre de Roma?
  • 4.- Son acuñaciones, su tamaño suele ser pequeño y en su mayoría son de oricalco.
  • 5.- Fueron emisiones muy reducidas. ¿Realmente eran monedas?
  • 6.- Se emiten durante el siglo IV. ¿Con ocasión de los Festivales de Isis?
  • 1.- Las divinidades egipcias fueron representadas a lo largo de los siglos I-III en las monedas provinciales romanas, y sobre todo en la especial amonedación de Alejandría, pero rara vez las encontramos en monedas imperiales, y menos aún en la ceca de Roma. Es evidente que la principal característica de estas emisiones de los Festivales de Isis es precisamente su amplia representación de las divinidades alejandrinas. Entre ellas destacan Isis y Sarapis, pero también encontramos a Anubis, Harpócrates, Neftis, Sothis o Uraeus.

    2.- La segunda característica de estas acuñaciones es la leyenda "VOTA PVBLICA" que aparece en prácticamente todos los reversos, e incluso a veces se repite en el anverso. Las leyendas "VOTA o VOT" son bien conocidas durante el Imperio Romano. En Roma era costumbre hacer "votos públicos" por la seguridad del Imperio y la preservación de los emperadores. Se realizaban en las kalendas de enero, cuando los cónsules eran elegidos, y dos días antes de las nonas del mismo mes. Otro tipo de votos se hacían periódicamente o con ocasión de eventos especiales. Inicialmente, con Augusto, eran votos decenales, pero en el periodo que nos ocupa (siglo IV), podemos verlos cada 5, 10, 15, 20, 25 o más años.

    3.- La ausencia de marca de ceca es algo ciertamente relevante. A partir de la reforma de Diocleciano (286-295) todas las cecas unifican su amonedación e incluyen en el exergo de las monedas unas siglas identificativas del lugar de acuñación. El claro estilo de la ceca de Roma de estas acuñaciones de los Festivales de Isis y el hallazgo de Alföldi de monedas que compartían cuño de anverso con las series oficiales de Roma, hace que prácticamente este sea el único punto en que todos los estudiosos están de acuerdo. Estas monedas fueron emitidas siempre en la ceca de Roma, por sus autoridades oficiales.

    Existen unas acuñaciones similares que presentan a Sarapis y tienen la marca de ceca ALE (Alejandría) que nosotros mostramos en un estudio aparte dentro del catálogo, ya que autores recientes como J. Van Heesch (1975 y 1993) han propuesto una acuñación algo más temprana, en tiempos de Maximino Daza (312), denominándolas como: "Últimas acuñaciones cívicas".

    4.- Otra de las características que parece segura es que fueron piezas acuñadas, no fundidas. El tamaño elegido para estas acuñaciones es ciertamente pequeño. Aunque sus diámetros pueden variar entre 13 y 20 mm, lo cierto es que la mayoría de las veces su módulo está en los valores más bajos (13-16 mm), tamaño que resulta inusual para la época. Como también es poco habitual que fueran acuñadas en latón u oricalco (orichalcum), una aleación metálica más apreciada que el bronce ya que daba más valor a las piezas al presentar un color similar al oro. No se conoce ninguna pieza acuñada en oro, y tan solo se tiene constancia de un ejemplar en plata que mostramos más arriba (imagen 3). Se trata de una acuñación a nombre de Juliano II que apareció en el lote 1012 de la subasta nº 3 de Müenzhandlung Basel (04-03-1935).

    5.- Estas emisiones fueron puntuales, muy reducidas y con un carácter seguramente ceremonial. A tenor de los escasos ejemplares que han llegado hasta nuestros días, podemos suponer que también eran escasas en su época. Un aspecto importante es el porcentaje de monedas agujereadas en estas emisiones, más alto de lo habitual, lo que nos indica que en su momento fueron piezas apreciadas, y que se horadaron para ser lucidas como adorno o talismán (imagen 1). Desconocemos la circulación monetaria de estas acuñaciones, pero dado su pequeño tamaño y su especial coloración, debieron de ser utilizadas más bien como recuerdo o amuleto, que como moneda para el comercio. Por todo ello, podríamos llamarlas perfectamente pequeños medallones o fichas, de hecho, muestran una cierta similitud con los contorniatos, esos grandes medallones que se emitieron en ese mismo siglo IV, en ocasiones de latón y con iconografía pagana.

    6.- Todos los autores enmarcan estas emisiones a lo largo del siglo IV, pero pueden dividirse en tres periodos:

    A.- Periodo de las tetrarquías.

    B.- Acuñaciones imperiales.

    C.- Acuñaciones anónimas.

    A.- En el final de las tetrarquías (305-307) nos encontramos con los antecedentes de estas series, pero son monedas extremadamente raras, solamente se conocen algunos ejemplares aislados que recogemos en nuestro catálogo, como el de Maximiano Hércules mostrado a continuación (imagen 4).

    B.- Las acuñaciones imperiales presentan la efigie del emperador, por lo que es más sencillo datarlas, al menos de una forma aproximada. RIC VIII Roma (1981) cataloga algunas de las emisiones entre Constancio II y Joviano indicando fechas bastante concretas, pero faltan muchas emisiones. Además, ni RIC VII (1966), ni RIC IX (1951) recogen estas acuñaciones. Nosotros contemplamos en este catálogo las emisiones desde Licinio a Valentiniano II, prefiriendo indicar el periodo de gobierno de cada emisor.

    C.- Denominamos como acuñaciones anónimas aquellas que no presentan la imagen del emperador, sino las de Sarapis, Isis, o bien ambas adosadas. Estas series son las más problemáticas de datar y existe una controversia. Tradicionalmente han sido atribuidas a Juliano II "el Apóstata" y su esposa Helena, ya que en algunas ocasiones podemos distinguir el busto de Sarapis con claros rasgos de este emperador (imagen 2). H. Cohen (1892) y Cayón (1985) catalogan una apreciable cantidad de estas monedas anónimas en esa época (361-364), asignándolas a Juliano II (Sarapis)  y Helena (Isis). Por otro lado, Alföldi las enmarca en un periodo posterior, desde 379/80 hasta 394, coincidiendo con la lucha de poder entre los defensores del paganismo presentes en Roma y el ascenso del cristianismo propiciado por Teodosio I. Vagi (1999) no aclara nada, indica simplemente: "... probably struck each and every year for the better part of a century". Y finalmente los autores de los RIC VII, VIII y IX (1966, 1981 y 1951) no se pronuncian. Ni siquiera contemplan estas acuñaciones anónimas, tal vez debido a que las consideran medallas o fichas, o al menos piezas no imperiales. Nosotros hemos indicado un vago: "mediados del siglo IV". ¡Qué otra cosa podíamos hacer!

    Todas estas emisiones pudieron distribuirse entre la población el día 3 de enero de cada año, con ocasión de las ceremonias de los votos imperiales, pero también durante las celebraciones de los Festivales de Isis del 5 de marzo. A excepción de un par de emisiones anepígrafas, todas las monedas tienen la leyenda “VOTA PVBLICA” (algunas incluso dos veces), a la vez que todas ellas presentan una estrecha relación con el culto isíaco, por lo que resulta difícil decidirse por una u otra fecha. Alföldi (1937), en un alarde de imaginación, propuso que ambas celebraciones tenían lugar a principios de año, pero no parece probable que los Navigium Isidis (imagen 5) pudieran celebrase en la parte central del invierno, ya que precisamente esta ceremonia marcaba la llegada del buen tiempo, el comienzo de la época de navegación a vela.

    Las preguntas iniciales de si eran o no monedas, y de si fueron acuñadas o no durante los Festivales de Isis, quedan un poco en el aire... Como tantos otros aspectos de estas enigmáticas acuñaciones.

    Esperamos que disfruten de nuestro trabajo y confiamos en que este catálogo constituya, tanto para numismáticos como para historiadores, una herramienta más que contribuya a la investigación y estudio de la amonedación del Bajo Imperio Romano.

    Madrid / Málaga (España), 5 de marzo de 2014 (Navigium Isidis)
    (Última actualización: 12 de enero de 2017)

    Manuel Pina   -  Javi 

     

     

    Notas:

    Entendemos como AE1 las monedas de cobre o bronce de más de 24 mm de diámetro, AE2 las comprendidas entre 21-24 mm, AE3 entre 16-20 mm y AE4 las menores de 16 mm.

    - En lugar de los términos: Horus niño y Serapis, que son los utilizados por la mayoría de autores consultados, nosotros hemos preferido indicar: Harpócrates y Sarapis, respectivamente.

    - Toda la información sobre las 225 imágenes mostradas se encuentra en la página: "Procedencia de las monedas".

     

     

    Tipos de reversos Anversos anónimos Anversos imperiales
    Glosario Fuentes Bibliografía

     

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