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Nivel E - Expertos

Juego nº 14E: La yunta fundacional

 

Sobre la fotografía de un busto de Augusto, que se encuentra en el Museo Nacional de Arte Romano (Mérida), he colocado once monedas romanas. Nueve de ellas nos muestran la "yunta fundacional", la pareja de bueyes (macho y hembra) guiada por un sacerdote (augur) que va marcando el perímetro sagrado en la ceremonia de la fundación de una colonia, a imagen de lo sucedido en su día en Roma y siguiendo la tradición etrusca. En las dos monedas restantes aparece un colono en lugar de un augur, por lo que no representa la ceremonia de fundación de una colonia, sino tal vez la partición de tierras o simplemente la abundancia agrícola de dicha colonia.

La pregunta entonces es obvia: ¿Cuales son las dos monedas en las que aparece un colono en lugar de un sacerdote?

(Bueno, la preguntita se las trae pero este es el apartado de expertos. Una pregunta más sencillita podría ser: ¿cuál es la moneda más antigua aquí representada? Seguro que esa respuesta sí que la sabes).

 

 

Este tipo de reverso se acuñó durante tres siglos en diferentes cecas a lo largo del Imperio Romano. Centrándonos en Hispania lo podemos ver, pero un periodo más corto (de menos de un siglo) y solamente en tres cecas: Colonia Victrix Iulia Lepida (Lépido), Colonia Augusta Emerita (Augusto) y sobre todo en Colonia Caesaraugusta (Augusto, Tiberio y Calígula). En Lepida aparece siempre un colono en lugar de augur, por lo que en realidad la yunta fundacional solo está presente en dos cecas hispanas.

Si exceptuamos dos raras emisiones de sestercios en Caesaraugusta (RPC 325 y 326), todas las monedas hispánicas con yunta de bueyes en su reverso son unidades, ases. 

 

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Pregúntale al anillo mágico (clic en su imagen)

 

   La yunta fundacional romana   

Montserrat Suáñez (La Dame Masquée) explica magistralmente en su blog: "DE REYES, DIOSES Y HÉROES", la fundación de una ciudad romana, diciendo:

"Cuando los romanos se disponían a fundar una ciudad, era preciso llevar a cabo ciertas ceremonias religiosas para invocar la protección de los dioses, una antiquísima tradición heredada de los etruscos y que recibía el nombre de "inauguratio". Este término proviene del augur, a quien era preceptivo consultar para asegurarse de haber elegido el lugar adecuado. El "augur" procedía primero a la "contemplatio", observando el cielo desde un punto elevado y alerta a cualquier señal divina que pudiera ser enviada. A través de esta contemplación decidirá si es oportuno fundar una ciudad en dicho emplazamiento, y en caso afirmativo elegirá las coordenadas o ejes principales de la ciudad.

Se examinaban entonces las entrañas de algunos animales. Generalmente se elegía un águila, por ser las águilas mensajeras de la voluntad divina. El ave se abría en canal y se extraía el hígado, que era dividido en partes, cada una destinada a una divinidad. Vitrubio, en su tratado De Arquitectura, nos explica que según el estado de las vísceras de los animales sacrificados, comprobaban si el aire y las aguas del lugar eran lo bastante salubres para levantar allí una población.

Si los auspicios resultaban favorables, se enganchaba un toro y una vaca a un arado de bronce para trazar con un surco la zona destinada a albergar a la población. Las reses debían ser blancas y no haber llevado nunca yugo. El toro, evocador de la fertilidad de la tierra, de la masculinidad y la guerra, debía caminar por la parte exterior del surco, mientras la hembra, símbolo del hogar, iba por el lado interior.

El fundador manejaba el arado de forma oblicua, para que la tierra levantada cayera del lado de la ciudad, y aquella que caía fuera era recogida de inmediato por los ayudantes y arrojada hacia el interior. Donde el lugar lo permitía, el espacio se diseñaba en forma cuadrada. Para las puertas, cuyo número se determinaba también por medio de tradiciones sagradas, se dejaba un espacio libre levantando el arado. El acto de llevar levantado el arado se llamaba "portare", de donde proviene la palabra puerta. El surco tenía carácter inviolable, y se consideraba un sacrilegio saltar por encima.

El centro del área así delimitada era sagrado. Allí se abría una fosa circular —"mundus"— en la que se depositaban los restos del águila sacrificada, ofrendas y una arqueta con tierra procedente del lugar de origen de los fundadores, simbolizando así que traían a sus dioses consigo. Luego se taponaba con una piedra cuadrada sobre la que se erigía un altar. En él ardía un fuego, el "focus". Era el momento en que el fundador daba nombre a la ciudad. La piedra era retirada tres veces al año, y durante esos días en los que se abría el "mundus" todos los asuntos de la ciudad se paralizaban, porque entendían que, al quedar abierta la comunicación con el inframundo, cualquier proyecto estaba destinado a salir mal.

El surco abierto con el arado trazaba exactamente el lugar en el que debía erigirse la muralla. Fuera de ella se marcaba un perímetro para delimitar el "pomerium", un espacio sagrado destinado en exclusiva a los dioses romanos cuya protección invocaban. Para señalar los límites se empleaban pilares de piedra llamados "cippi pomoerii". Se consideraba que Roma existía tan solo hasta los límites del "pomerium", y que todo aquello que quedase más allá de ellos era territorio perteneciente a los romanos, pero no propiamente Roma. La zona así delimitada no era habitable, ni podía ser cultivada. Tampoco se permitían los enterramientos, ni portar armas, un acto que hubiera sido sacrílego. Los generales tenían prohibida la entrada, a excepción del día en que se celebraba la ceremonia del triunfo. Hasta ese momento debía aguardar con sus tropas fuera del "pomerium".

La última parte de los rituales era la "consecratio", consistente en un sacrificio a los dioses capitolinos. Después se llevaba a cabo la centuriación o división por parcelas del terreno de la ciudad, que era así repartido entre los colonos. Esta parte corría a cargo del agrimensor, quien dividía el suelo primero en centurias numeradas que a su vez se dividían en lotes más pequeños. Utilizando un instrumento llamado "gnomon", comenzaba por trazar sobre el "mundus" una cruz que señalaría las dos calles principales. El trazo que iba de este a oeste correspondía a la llamada "decumanus Maximus", y el que iba de norte a sur era la "cardo Maximus". Mediante esta cruz la ciudad quedaba dividida en cuatro regiones: "siniestra", "dextra", "antica" y "postica". El foro se señalaba en el lugar de intersección de las dos calles principales".

 Poco puedo añadir yo... Bueno sí, puedo mostrar algunos impresionantes ejemplos de monedas romanas que cubren casi tres siglos (desde Marco Antonio a Filipo hijo) y algunas distintas (y distantes) fundaciones de colonias: Emerita, Caesaraugusta, Philippi, Deultum, Berytus, Tyrus, Caesarea Maritima, Antiochia y Tralleis.

   Presente y futuro de la "yunta fundacional" en la numismática española  

En 1945, cuando Franco ya había emitido sus monedas de 5 y 10 céntimos con el "jinete ibérico", se proyectó incluir un símbolo hispanorromano en una nueva moneda de 2,5 pesetas copiando la yunta fundacional en su anverso y utilizando un punzón anterior de 2 pesetas en el reverso, pero desafortunadamente este diseño no vio la luz. Solo se conocen algunas monedas de prueba ya que la idea se abandonó, decidiéndose poner el retrato de Franco en el anverso de las monedas de 2,5 pesetas.

Teniendo en cuenta la variedad y belleza de los símbolos elegidos en otros países (las series de euros de Grecia e Italia son paradigmáticas) bien puede tener cabida, en futuras emisiones españolas del euro, nuestra ancestral alegoría de Hispania y ¿por qué no? también nuestro olvidado jinete ibérico, o incluso esta interesante yunta fundacional de Caesaraugusta o Emerita.

 Si estos tres motivos estuvieron presentes en las pesetas, también deberían figurar algún día en los actuales euros. Tal vez algún día. En fin... ¡Seguiremos esperando!


¿Quieres aprender más sobre Hispania?... Visita:

La fundación de una ciudad romana 1 -  2 
El olvidado jinete ibérico (I) - (II)
La alegoría de Hispania
Listado de cecas hispánicas (por orden alfabético)
Jinetes sin escudo: Las representaciones ecuestres de la Citerior
Listado de cecas hispánicas (por provincias) - Tesorillos de denarios ibéricos
El caballo en la cultura ibérica - Guerreros, armas y dioses en la cultura ibérica
La moneda hispánica - El denario ibérico - Denarios ibéricos - Tu nombre en íbero

 

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15 de julio de 2015 - mapila