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Nivel E - Expertos

Juego nº 5E: Las coronas radiadas

 

A la hora de diferenciar un as de un dupondio se tiende a decidir dependiendo de si el busto del emperador lleva o no corona radiada, pero en realidad ese no es un método fiable. En general sí pero las excepciones abundan, no es tan clara ese diferenciación. Como veremos, existen ases con corona radiada y dupondios sin ella.

Bueno, estamos en el nivel de expertos, sin más preámbulos, identifica estas seis monedas con la imagen de Augusto. Todas ellas son ases o dupondios, pero... ¿cuál es cuál?

 

 

A principios del siglo III d.C. aparece el antoniniano y con él de nuevo las coronas radiadas. El Imperio romano comienza su lenta decadencia, la moneda se devalúa constantemente y las acuñaciones se realizan con materiales cada vez más pobres.

Lentulus es un próspero mercader que navega por las costas mediterráneas comerciando con las colonias, pero las reformas monetarias no se hacen efectivas con la misma celeridad en todos los rincones del Imperio y por la bolsa de nuestro amigo pasan monedas de muy diversas facturas y épocas.

La mayoría de estas monedas son antoninianos, pero ayuda a Lentulus a identificarlas diciéndole cuantas y cuales no lo son.

 

 

 

¿Quieres saber la solución?

Pregúntale al oráculo (clic en la imagen)

 

  Algunas notas sobre las monedas con corona radiada  

En época alto-imperial el dupondio fue una moneda bastante común y se distingue por su mayor peso respecto al as. La cabeza del emperador aparece tocada con corona radiada en los dupondios, pero no siempre. Existen ases con la leyenda DIVVS o DIVO (ver monedas I y V) en los que el emperador lleva corona radiada como signo de divinización (no de dupondio) y del mismo modo hay dupondios que no tienen la corona radiada (ver moneda nº IV).

Es necesario tener en cuenta el tipo de metal y los pesos guías de cada época, las series de oricalco o latón eran menos pesadas y se pueden confundir fácilmente los dupondios de oricalco con los ases de bronce. Es decir, que es necesario comparar los pesos entre las mismas series.

El antoniniano fue introducido por Caracalla alrededor del 215 d.C. con un peso de 5,11 g. y un cospel poco mayor que el denario. Es decir, llevando tan solo un poco más de plata equivalía a dos denarios. El antoniniano se diferencia en general bastante fácilmente del denario porque es un poco más grande y además, porque los emperadores llevan en la cabeza una corona radiada y las emperatrices tienen el busto sobre una media luna. Aunque no siempre, en la moneda nº 7 vemos un antoniniano de Julia Domna que solo se puede diferenciar en base a su peso ya que no lleva el típico creciente de las emperatrices.

Diferenciar los antoninianos de los follis es normalmente sencillo puesto que basta con conocer el emisor y por lo tanto la fecha de acuñación. La reforma monetaria de Aureliano (270-275 d.C.) intentó revitalizar el devaluado antoniniano dándole mayor tamaño y usando un tipo de "bronce plateado" y realmente lo consiguió ya que posteriormente Probo y sus sucesores emitieron bonitos ejemplares plateados. Posteriormente, la reforma de Diocleciano (293-294 d.C.) marcaría el nacimiento del follis, moneda que solo en cortos periodos y en ciertas cecas podemos ver con el emperador portando corona radiada (ver moneda nº 2).

La corona radiada aparece en diferentes épocas y en distintos tipos de monedas representando al dios Sol (ver denario nº 5), pero también como simple símbolo de poder.  Ver las cuatro monedas de distintas culturas mostradas a la izquierda:

 


 

¿Quieres aprender más sobre estos temas?... Visita:

Algunos tipos de monedas antiguas - Sistema monetario romano

 

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Julio de 2009 - Juego creado por: M. Pina    y Javi         
(Revisado en noviembre de 2019)