Índice nivel C 

Nivel C - Intermedio

Juego nº 13C: Metales utilizados en la moneda antigua

 

Sobre la fotografía de un bonito ejemplar de oro nativo, procedente de la mina Olinghouse (Washoe, Nevada, USA), he colocado dieciséis monedas antiguas para mostrar los muy diversos metales y aleaciones que se emplearon en las monedas del Mundo Antiguo.

Los sistemas monetarios de la antigüedad normalmente se basaron en la tríada fundamental: oro, plata y bronce, pero también se emitieron monedas en otros metales o aleaciones de: electro, cobre, plomo, vellón, potín, oricalco, hierro y cuproníquel. Además, existieron monedas que presentan dos tipos de metales diferenciados, bien por ser fraudulentas (al tener distintas aleaciones en su interior, pero estar forradas con un metal noble), o bien por haber sido así diseñadas.

¿Sabrías identificar la única moneda realmente "bimetálica" que aparece en esta imagen?

 

 

¿Quieres saber la solución?

Pregúntale al oráculo (clic en la imagen)

 

  Algunas notas sobre los metales utilizados en las monedas antiguas  
 

Veamos un poco los metales/aleaciones más relevantes, que fueron utilizados en las monedas del Mundo Antiguo:

  • Oro: Metal empleado en las monedas de prácticamente todas las culturas antiguas (aunque existen algunas excepciones, los íberos -por ejemplo- no acuñaron en oro). Este metal fue sin duda el más valioso de la antigüedad.

  • Electro: Del latín "electrum", es una aleación de plata y oro que aparece en forma de pepitas en la naturaleza. En el siglo VII a.C., los lidios en Asia Menor acuñaron las primeras monedas precisamente con esta aleación natural. Denominamos también electro a la aleación conseguida artificialmente, de un color similar al ámbar, que se compone de cuatro partes de oro y una de plata, aleación que sería empleada en las antiguas acuñaciones griegas, púnicas, célticas, bizantinas, visigodas, etc. El electro no se utilizó en las monedas del Imperio Romano, aunque sí en sus reinos vasallos como el del Bósforo.

  • Plata: Metal empleado en las monedas de la práctica totalidad de las culturas antiguas (aunque existen escasas excepciones, los bizantinos en ciertas épocas no acuñaron en plata). Este metal fue el segundo más valioso de la antigüedad.

  • Vellón: Aleación de cobre con porcentajes de plata variables (entre el 10 y el 50%), empleada en las monedas de la mayoría de las culturas antiguas. En el Imperio Romano prácticamente sustituyó a las emisiones de plata del periodo comprendido entre Valeriano I y Diocleciano.

  • Cobre: Metal empleado, normalmente como base del bronce, en las monedas de la práctica totalidad de las culturas antiguas (aunque existen escasas excepciones, los visigodos en Hispania parece que no acuñaron en cobre/bronce). En algunos casos la proporción de estaño es tan escasa que su aspecto es el del cobre puro.

  • Bronce: Llamamos así a la aleación de metales más importante de la antigüedad (ver cobre), que estaba formada por cobre (75-95%) y estaño (5-25 %).

  • Oricalco: Denominado también azófar, el antiguo "oricalcum" era un tipo de bronce similar a lo que actualmente llamamos latón. Aleación conseguida por el procedimiento de cementación, mezclando cobre (aproximadamente el 80%) con una considerable proporción de zinc (entre el 15% y el 20%) y a veces algo de estaño o plomo. Metal más apreciado que el bronce en la antigüedad, que daba más valor a las acuñaciones al presentar un color similar al oro. Su uso fue generalizado en Roma a partir de la reforma monetaria de Augusto, aunque esta aleación era conocida en Bitinia, Misia y Frigia desde la época de Mitrídates VI de Ponto. Se comenzaron utilizando unos porcentajes de zinc cercanos al 20%, pero fueron reduciéndose progresivamente, despareciendo prácticamente a mediados del siglo III d.C. A la vez que disminuía el zinc, los porcentajes de estaño y plomo aumentaban, perdiéndose su característica principal, su coloración áurea.

  • Potín: Aleación de bronce mezclado con plomo utilizada por los pueblos celtas, que da nombre a unas monedas que tienen la particularidad de ser fundidas (no acuñadas). Las tetradracmas de vellón acuñadas por los romanos en Alejandría a partir de mediados del siglo III no tienen prácticamente nada de plata, apareciendo en su lugar porcentajes de plomo y estaño relevantes (alrededor del 20%), por lo que reciben el nombre de tetradracmas de potín.

  • Plomo: Algunas cecas de la península Ibérica, así como de las Galias, el norte de África o Egipto, acuñaron en la antigüedad (mayormente entre los siglos II a.C. y I d.C.) monedas con tipos exactamente iguales tanto en bronce como en plomo. Ver: "Emisiones especiales en Hispania".

  • Hierro: No es frecuente la utilización de este metal en las amonedaciones antiguas. Tan solo los chinos lo usaron en sus monedas (que en este caso eran fundidas, no acuñadas).

  • Cuproníquel: Aleación de cobre con porcentajes de níquel variables, que solo se empleó en la antigüedad durante un corto periodo de tiempo, entre los reinados de los reyes de Bactria: Eutidemos II (190 a.C.) y Pantaleón (160 a.C.). 

 
Haced clic en cada moneda para ver su descripción y ampliar su imagen
 

En relación a los metales empleados, merecen especial mención los siguientes tipos de monedas antiguas:

Monedas forradas: Moneda que imita los tipos coetáneos de forma fraudulenta, al ser acuñada superponiendo un fino recubrimiento de oro o plata sobre un cospel de cobre u otro metal poco noble. Ver artículo: "Las monedas forradas en la Antigüedad".

Monedas doradas: En algunas ocasiones, nos encontramos con monedas acuñadas en bronce que han sido recubiertas posteriormente (en la antigüedad) con una fina capa de oro. No se trata de monedas forradas, sino de burdos intentos de falsificación. El ejemplo mostrado en la moneda nº 5 difícilmente pudo pasar por un tremissis ya que ese tipo de reverso nunca fue acuñado en oro, siendo además muy común en bronce.

Monedas plateadas: La reforma monetaria del emperador romano Aureliano (270-275 d.C.) intentó revitalizar el devaluado antoniniano dándole mayor tamaño y usando un tipo de "bronce plateado". Realmente lo consiguió ya que posteriormente Probo y sus sucesores emitieron bonitos ejemplares plateados. Algunos autores (con poco éxito) han pretendido llamar a esta moneda imperial romana como Aureliano o Aureliniano, pero normalmente se las denomina antoninianos plateados.

El plateado de las monedas que observamos a partir de la reforma de Aureliano se podía obtener sumergiendo el cospel en un baño de plata antes de su acuñación, pero hubo otra técnica basada en un principio de la química referente a la oxidación y reducción que no sería entendido completamente por los científicos hasta el siglo XX. Los acuñadores romanos habían descubierto que el cobre podría ser atacado prontamente por ciertos ácidos corrosivos y sales, mientras que la plata se mantenía intacta. Se piensa que el proceso de fabricación era el siguiente: un cospel de vellón bajo (con tan solo un 5% de plata) se sumergía en una solución de sales y ácidos corrosivos. A veces el cospel se calentaba y sumergía de nuevo para acelerar el proceso. El cobre se disolvía saliendo una capa microscópicamente delgada de pura y esponjosa plata en la superficie. Cuándo el resultado se acuñaba, la plata esponjosa se aplastaba y esparcía a través de la superficie de la moneda, consiguiendo una película plateada, brillante y hermosa.

Sin embargo estas técnicas, empleadas con los tardíos antoninianos y en algunos follis, no tuvieron demasiado éxito (digamos que duraron escasas décadas) ya que la fina película de plata se estropeaba demasiado pronto.

Monedas bimetálicas: Podría decirse que los tres tipos de monedas indicadas anteriormente son monedas bimetálicas, al presentar dos metales separados (no aleados), pero realmente consideramos una moneda como bimetálica solo cuando en su aspecto exterior presenta dos metales distintos. En la antigüedad únicamente el reino de Axum, entre los siglos V y VII d.C., emitió unas curiosas monedas bimetálicas, en las que realzaba pequeñas partes del diseño dorándolas con oro. Ver la moneda nº 6  y también nuestra página de Axum.

Mención especial merecen algunos raros medallones romanos, como el del emperador Cómodo (Roma, 180-182 d.C.) mostrado a continuación, realizado sobre un cospel de bronce al que se le añadió exteriormente un metal más duro y brillante, un anillo de oricalco. Impresionante acuñación que nos recuerda a nuestros actuales euros ¿no? Ver "Roma bi-metallic pieces".

Subasta 45 de Numismatica Ars Classica, lote 133

Por último, mostraré un par de vistosas imágenes extraídas del artículo de José Manuel Compaña que está disponible en esta misma web. Cristalizaciones de cuprita sobre un ponderal púnico (izquierda) y cristales poliédricos de plata en la zona de fractura de un denario romano (derecha). Ver dicho artículo completo: Técnicas instrumentales aplicadas a la metalurgia numismática.

 

 


¿Quieres aprender más sobre el tema?... Visita:

Técnicas instrumentales aplicadas a la metalurgia numismática
Denarios.org: Plata  |  Cobre  |  Enfermedad del cobre
Le superbe patine dei sesterzi imperiali  |  Roma bi-metallic piecesReino de Axum

Dedicado a mi amigo J. Manuel Compaña,
gran amante de la metalurgia y la numismática.

 

Juego anterior Índice nivel C Juego siguiente

Juego creado por:  mapila