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LAS MONEDAS MULTILINGÜES
(Desde la invención de la moneda hasta la Edad Moderna)

 

 

INTRODUCCIÓN

 

En este artículo veremos algunos ejemplos de las acuñaciones del Mundo Antiguo que podemos denominar multilingües (bilingües y trilingües), es decir, que usaron más de una lengua en las leyendas de una misma moneda.

Inicialmente, en marzo de 2010, el ámbito de este somero estudio era el de las monedas bilingües de periodo denominado como “Edad Antigua Clásica”, esto es, desde la invención de la moneda en Occidente hasta la caída del Imperio romano. Diez años después, en abril de 2020 he revisado todo, ampliando el objetivo inicial para incluir la amonedación de la Edad Media y las monedas trilingües, por lo ahora este artículo abarca más de 20 siglos. (Desde la invención de la moneda hasta el siglo XV inclusive).

Como su propio nombre indica, llamamos “monedas multilingües” a aquellas que presentan sus leyendas en caracteres pertenecientes a distintos idiomas. La expansión del mundo helenístico primero y la del Imperio romano después, dieron lugar a estos curiosos tipos de monedas en las que se emplearon dos e incluso tres alfabetos. Grecia y Roma solían respetar el idioma de las zonas conquistadas, ambas potencias ejercieron como culturas dominantes en el amplio territorio comprendido entre los valles del río Indo en Oriente y el Guadalquivir en Occidente, por ello, en ocasiones, sus alfabetos pueden verse mezclados con los de otras lenguas en algunas de sus emisiones monetarias. Evidentemente, el amplio avance del Islam a partir del siglo VIII tuvo un efecto similar en gran parte de los territorios conquistados.

He podido identificar los siguientes 22 grupos que entiendo son los más significativos. En los ochos primeros grupos (1-8) interviene el alfabeto griego mezclado con otro idioma, en los siete siguientes (9-15) aparece el latín conjuntamente con otra lengua, en los seis sucesivos (16-21) figura el árabe mezclado con otras lenguas y en el último grupo (22) vemos un ejemplar bilingüe de chino y jaroshti.

(De todas formas esto no deja de ser un artículo divulgativo, la muestra no pretende ser completa, seguro que en los más de 2000 años que he abarcado hay algunos otros tipos de monedas multilingües).

 

1.- GRIEGO y JAROSHTI

Las acuñaciones bilingües procedentes de Bactria (antigua región situada entre los actuales Afganistán, Pakistán e India) son numerosas. Primero las dinastías indogriegas, después las indoescitas y luego las indopartas, a lo largo de tres siglos (entre mediados del siglo II a.C. y mediados del II d.C.), acuñaron sus monedas usando generalmente dos idiomas: el griego llevado a la zona en tiempos de Alejandro Magno y el jaroshti, una lengua local proveniente del arameo que caería en desuso a lo largo del siglo III d.C.

  Dracma indogriego.

Moneda bilingüe de plata (17 mm y 2,45 g) acuñada en tiempos de Menander, rey indogriego de Bactria (155-130 a.C.).

Anverso: leyenda en griego.
Reverso: leyenda en jaroshti. (Ver más información).

 

  Hemióbolo indoescita.

Moneda de bronce de módulo cuadrangular (23 x 23 mm) y 8,84 g, acuñada en Pushkalavati (Bactria), a nombre de los virreyes Spalahores y su hijo Spalagadames, en tiempos del rey indoescita Vonones (75-65 a.C.).

Anverso: leyenda en griego.
Reverso: leyenda en jaroshti. (Ver más información).

 

  Doble dinar del Imperio kushan.

Moneda de oro de 24 mm y 15,93 g, acuñada en tiempo de Vima Kadphises (c. 113-127 d.C.) en Bactria.

Anverso: leyenda en griego.
Reverso: leyenda en jaroshti. (Ver más información).

 

2.- GRIEGO y BRAHMI

Las expansión de los gobernantes bactrianos hacia la India propicia no solo el módulo cuadrado de los bronces, sino que parte del panteón hindú, así como sus lenguajes, aparezcan reflejados en las monedas. En la segunda mitad del siglo II a.C., durante los reinados de Agatocles y Pantaleón, se acuñaron estas escasas monedas bilingües de griego y brahmi.

  Unidad grecobactriana.

Moneda de bronce de curioso módulo (normalmente es cuadrangular) de 10,23 g, acuñada en Bactria (probablemente en Taxila) a nombre de Pantaleón, alrededor de los años 185-160 a.C.

Anverso: leyenda en brahmi.
Reverso: leyenda en griego. (Ver más información).

 

3.- GRIEGO, JAROSHTI y BRAHMI

Los Sátrapas Occidentales o Kshaharatas, gobernantes en la parte norte y occidental de India durante los siglos I - IV d.C., emitieron las primeras monedas que podemos denominar trilingües al usar tres distintas lenguas.

  Dracma indoparto.

Moneda trilingüe de plata (2,37 g) acuñada en Nahapana (India) entre los años 105 y 125 d.C.

Anverso: leyenda en griego.
Reverso: leyendas en jaroshti y brahmi. (Ver más información).

 

4.- GRIEGO y HEBREO

Con el declive del Imperio Seléucida, Judea logró una completa independencia política y religiosa recobrando unas fronteras similares a las del antiguo reino de Salomón. Durante la dinastía Hasmonea, su rey Alejandro Janeo acuñó entre 103-76 a.C., curiosas monedas de bronce (lepton, prutah, etc.) con caracteres griegos en el anverso y hebreos en el reverso.

  Prutah judío.

Moneda de bronce de 13-15 mm y 1,58 g, acuñada en Jerusalén, en el reino de Judea, durante la dinastía Hasmonea, por su rey Alejandro Janeo (Yehonatan), entre los años 103-76 a.C.

Anverso: leyenda en griego.
Reverso: leyenda en hebreo. (Ver más información).

 

5.- GRIEGO e ÍBERO

La amonedación griega en el occidente europeo presenta tan solo un caso de monedas bilingües. Se trata de la ceca de Biurbi, de localización incierta en la zona de Narbona, que a principios del siglo I a.C. emitió unidades y divisores de bronce con caracteres griegos en el anverso y tanto griegos como íberos en el reverso.

  AE - Unidad ibérica.

Moneda de bronce acuñada a principios del siglo I a.C. en bi.u.ŕ.bi (zona de Narbona / Beziers) cuya leyenda en griego ΛΟΓΓΟΣΤΑΛΗΤΩΝ parece indicar un étnico, los longostaletes, pueblo sin embargo no mencionado en las fuentes.

Anverso: leyenda en griego.
Reverso: inscripción ibérica (levantina), junto con otras en griego. (Ver más información).

 

6.- GRIEGO y PARTO

A principios del siglo III d.C. Vologases VI y su hermano Artabanos IV se disputaron el trono parto en una Guerra Civil que aprovecharía el sasánida Ardashir para derrotarlos dando paso a la dinastía sasánida. En este periodo se enmarcan las únicas monedas bilingües con leyendas en parto y griego, en sus reversos aparece una línea (en la parte superior del campo) con la leyenda "" en parto (indicando Volgasi Malka) y después, hay varias líneas más en griego degenerado (prácticamente ilegibles). Esta monedas fueron emitidas en el periodo final de la dinastía arsácida, entre los reinados de Vologases IV (c. 147-192 d.C.) y Artabanos IV (c. 213-224 d.C.).

  Dracma parto.

Moneda de plata de 18-19 mm y 3,6 g, acuñada en tiempos del rey arsácida Vologases VI (208-222 d.C.) en el antiguo reino de Partia.

Anverso: nombre abreviado del rey escrito en parto.
Reverso: leyendas en parto (en la parte superior del campo) y en griego degenerado (ilegible) en el resto. (Ver más información).

 

7.- GRECOBACTRIANO, BRAHMI y PAHLEVI

Los territorios de la Bactriana fueron conquistados por las tribus sakas (escitas) y tocarias en el siglo II a.C. en el curso de sus desplazamientos. Cuatro o cinco siglos más tarde los chinos-heftalíes (hunos blancos), otro grupo de tribus que venía procedente del este, se estableció en la zona siendo esta la época en que la escritura griega se adapta a la lengua local. Se han conservado una cantidad importante de monedas de soberanos kucheos y heftalíes con leyendas escritas en una variedad del alfabeto griego al que se ha denominado escritura tocaria (grecobactriana).

  Dracma heptalita.

Moneda de plata (32 mm y 3.48 g) 0,56 g, por los pueblos heftalitas (hunos blancos), en la región de Gandhara, actual Afganistán, entre los años 680-738.

Anverso: leyendas en grecobactriano y brahmi.
Reverso: leyendas en grecobactriano y palhevi. (Ver más información).

 

8.- GRIEGO y ÁRABE

En el advenimiento del Islam, los pueblos árabes tenían poca experiencia en la acuñación de monedas, tan sólo siglos antes, nabateos, sabateos e himyaritas habían efectuado algunas emisiones. La experiencia romanizadora también quedaba lejos cuando nació el profeta Mahoma, pero las impresionantes conquistas del siglo VII les empujaron a emitir moneda para impulsar el comercio, utilizando para ello las cecas y tal vez los operarios y los cuños existentes en cada zona, introduciendo gradualmente algunas pequeñas modificaciones, con el objetivo de lograr la más amplia aceptación posible.

En la segunda mitad del siglo VII, el califato Omeya de Damasco acuñó las monedas que denominamos “árabe-bizantinas”, en las que además de su característica bilingüe (griego y árabe), destaca la mezcla de símbolos y mensajes religiosos:

En la primera moneda que se muestra a continuación es interesante observar que la leyenda árabe del anverso "bism allah" (en el nombre de Alá) se encuentra justo al lado de un emperador bizantino que porta tres cruces cristianas, lo cual parece constituir un mensaje religioso totalmente contradictorio. Asimismo en el reverso existe otra impresionante mezcla de símbolos: creciente, crismón y pequeña cruz.

La segunda moneda no es menos sorprendente, durante las campañas contra la Segunda Cruzada, una dinastía islámica representa claramente la imagen de Jesucristo e incluso indica su nombre en griego (XC IHC - IC XCM).

En la tercera moneda mostrada podemos ver el nombre del emisor en caracteres árabes (cúficos) junto a la tradicional abreviatura del nombre de Jesucristo en griego: IC - XC / NI - KA, compuesta por la primera y última letra de las palabras IHCOYC XPICTOC, a las que se añade la palabra griega NIKA usada para referirse a los conquistadores y a la victoria, indicando: "Jesucristo es victorioso" o "Jesucristo el Conquistador".

  Felús árabe-bizantino.

Moneda anónima de bronce, de 18-20 mm y 4,1 g, acuñada alrededor de los años 692-694, en la ceca de Hims (Emesa), durante el califato Omeya de Damasco.

Anverso: leyendas en árabe y griego a ambos lados del campo.
Reverso: numeral y ceca en griego, pero exergo en árabe. (Ver más información).

 

  AE Dírham.

Moneda de bronce de 24-25 mm y 4,35 g, acuñada en Alepo, alrededor del año 1150, por Nur al-Din Mahmud (gobernador de la dinastía Zengida de Alepo).

Anverso: leyendas en árabe y griego a ambos lados del campo.
Reverso: leyendas en árabe y griego a ambos lados del campo. (Ver más información).

 

  Tarí normando.

Moneda de oro de 10 mm y 0,92 g, acuñada en Mesina o Palermo (Sicilia), entre los años 1140-1154, durante el reinado de Roger II.

Anverso: leyendas en árabe (escritura cúfica)
Reverso: leyenda griega IC - XC / NI - KA. (Ver más información).

 

9.- LATÍN y OSCO

Durante la Guerra Social (91-89 a.C.), el conflicto que enfrentó a los romanos con otros pueblos vecinos de la península Itálica, se emitieron denarios de factura similar a los romanos republicanos pero con leyendas en osco (y en algunos casos con la marca de valor en latín).

  Denario de la Guerra Social.

Moneda de plata acuñada a principios del siglos II a.C. en Italia, durante la Guerra Social, por los pueblos itálicos unidos en alianza contra Roma.

Anverso: marca de valor (X) en latín.
Reverso: topónimo en osco. (Ver más información).

 

10.- LATÍN y escrituras FENOPÚNICAS

A la llegada de los romanos, las escrituras fenopúnicas, neopúnicas y libiofenicias estaban arraigadas en la numismática del sur de la península Ibérica y el norte de África. Las autoridades romanas permitieron que durante los siglos II y I a.C. se continuaran utilizando los alfabetos de dichas zonas, si bien poco a poco se fueron introduciendo leyendas latinas y cerrando las antiguas cecas.

Las cecas de Arsa, Asido, Bailo, Iptuci, Lascuta, Nabrisa, Oba, Sacili, Sexi, Turirecina y Vesci acuñaron monedas de bronce bilingües durante los siglos II y I a.C., mientras que Abdera y Ebusus lo hicieron tardíamente, en la primera mitad del siglo I d.C.

  Duplo hispanorromano.

Moneda  de bronce acuñada a mediados del siglo II a.C. en Sacili (Hispania Ulterior), con caracteres latinos pero manteniendo la metrología y la escritura indígena.

Anverso: topónimo en latín.
Reverso: leyenda en caracteres fenopúnicos. (Ver más información).

 

  Denario númida.

Moneda de plata de 18 mm y 4,2 g acuñada en el periodo 60-46 a.C., en el reino norteafricano de Numidia, a nombre de su rey Juba I.

Anverso: leyenda en latín.
Reverso: leyenda en caracteres neopúnicos. (Ver más información).

 

  Semis provincial romano.

Moneda de bronce en acuñada en Ebusus (Insula Augusta), entre los años 17-34 d.C., a nombre del emperador Tiberio. Claro ejemplo de un anverso totalmente imperial romano, junto con un reverso en el que muestra al dios Bes manteniendo, la antigua escritura e iconografía indígena.

Anverso: leyenda en latín.
Reverso: leyenda en caracteres neopúnicos y también latinos.

 

  Bronce provincial romano.

Moneda de bronce en acuñada en Sabratha (Africa), entre los años 17-34 d.C., a nombre del emperador Tiberio, con una interesante representación de Sarapis.

Anverso: topónimo neopúnico.
Reverso: leyenda en latín. (Ver más información).

 

11.- LATÍN e ÍBERO

Tanto la escritura ibérica del sur (Hispania Ulterior), como la ibérica levantina de la Citerior acabaron siendo sustituidas por el latín, de forma similar a lo que sucedería con las escrituras fenopúnicas. Aunque en la Citerior el proceso fue más rápido, las series bilingües de transición son allí más cortas y más escasas que en la Ulterior.

Las cecas de Abra, Arse, Castulo, Ikalesken, Kelse, Kili, Obulco, Saiti, Tamusia y Usekerte acuñaron monedas de bronce bilingües durante los siglos II y I a.C. Durante el reinado de Augusto llegó la homogeneización, todas las cecas que habían acuñado en caracteres ibéricos lo hacían ya únicamente en latín.

  As hispanorromano.

Moneda de bronce de 25-27 mm y 11,52 g, acuñada a mediados del siglo II a.C. en Obulco (Hispania Ulterior), bajo autoridad romana pero manteniendo la escritura y los motivos indígenas.

Anverso: topónimo en latín.
Reverso: nombres de los magistrados en caracteres ibéricos del sur. (Ver más información).

 

  Cuadrante hispanorromano.

Moneda de bronce de de 18-19 mm y 6,7 g, acuñada entre los años 90 y 70 a.C. en Castulo (Hispania Ulterior), bajo autoridad romana pero manteniendo la escritura y algunos símbolos indígenas.

Anverso: leyenda en latín.
Reverso: nombres de los magistrados en latín, junto con el topónimo en caracteres ibéricos del sur. (Ver más información).

 

  As hispanorromano.

Moneda de bronce de 30 mm y 16,41 g, acuñada entre los años 45-44 a.C. en Kelse (Hispania Citerior), bajo autoridad romana pero manteniendo la escritura y los motivos indígenas.

Anverso: topónimo en latín.
Reverso: topónimo en caracteres ibéricos. (Ver más información).

 

12.- LATÍN y SUDLUSITANO

Ketovion / Salacia es la única ceca de Hispania que usa caracteres sudlusitanos, escritura quizás testimonio tardío de la tartésica y que no ha podido ser descifrada todavía. Situada en la Hoz del Sado (Alcácer do Sal / Portugal), esta ceca es la única que, en la segunda mitad del siglo II a.C., acuñó unidades y mitades de bronce con leyendas bilingües.

  AE - Unidad hispanorromana.

Moneda de bronce acuñada en la segunda mitad del siglo II a.C. en Ketovion / Salacia (Hispania Ulterior), bajo autoridad romana pero manteniendo la escritura y los símbolos indígenas.

Anverso: leyenda en latín indicando el magistrado romano.
Reverso: topónimo en sudlusitano. (Ver más información).

 

13.- LATÍN y GRIEGO

No es de extrañar que el rey Juba II de Mauretania (tránsito del siglo I a.C. al I d.C.), amigo personal de Augusto y casado con Cleopatra Selene (hija de Cleopatra y Marco Antonio), acuñara monedas en dos idiomas (latín y griego) e incluso que incluyera símbolos egipcios en las mismas. Pero este fue un hecho aislado, el latín se empleó habitualmente en la parte occidental del Imperio, mientras que el griego era usado en la zona oriental.

Entre los siglos I a.C. y III d.C., la amonedación romana en las provincias orientales respetó la lengua de la zona y prácticamente siempre se acuñó en griego, constituyendo lo que denominamos monedas "grecorromanas". Sin embargo, en algunas cecas como Filipópolis, Troas o Antioquía, se incluyeron esporádicamente caracteres latinos conjuntamente con los griegos.

A finales del siglo III d.C. la reforma de Diocleciano impuso el latín en todo el Imperio romano. Dos siglos después (476) Roma cayó en manos de los pueblos germánicos, aunque el Imperio pervivió en Oriente casi mil años, siendo conocido como Imperio bizantino. En las monedas bizantinas las leyendas latinas convivieron con las marcas de valor griegas hasta mediados del siglo VIII, pero a partir de entonces el griego regresaría de nuevo a todas las monedas. Mientras, el latín se había consolidado en las amonedaciones de los pueblos germánicos que habían invadido Occidente.

  Denario de Mauretania.

Moneda de plata de 18 mm y 3,26 g acuñada entre los años 25 a.C. y 23 d.C., en el reino norteafricano de Mauretania, a nombre de su rey Juba II.

Anverso: leyenda en latín.
Reverso: leyenda en griego (y símbolos egipcios). (Ver más información).

 

  Bronce grecorromano.

Moneda provincial de bronce (33 mm y 26,6 g) acuñada en Filipópolis (Tracia) a nombre del emperador romano Domiciano, entre los años 81- 96 d.C.

Anverso: leyenda en latín.
Reverso: leyenda en griego. (Ver más información).

 

  Tetradracma romano.

Moneda provincial de vellón (11,35 g), acuñada en Antiochia ad Orontem (Seleucis et Pieria / Syria), entre los años 244-249 d.C., bajo el reinado del emperador Filipo el Árabe.

Anverso: leyenda en griego.
Reverso: leyenda en griego, pero las letras del campo y del exergo están en latín (SC - MON VRB / Senatus Consulto - Moneta Vrbica). (Ver más información).

 

  Dodecanummium bizantino.

Moneda de bronce de 15-16 mm y 5,2 g, acuñada entre los años 613-618 en la séptima oficina de Alejandría, durante el reinado conjunto de los emperadores bizantinos Flavius Heraclius y su hijo Heraclius Constantinus.

Anverso: leyenda latina degenerada (escrita con algunas letras griegas).
Reverso: numeral y ceca en griego. (Ver más información).

 

14.- LATÍN y ÁRABE

Las primeras monedas de oro acuñadas por los gobernadores del califato Omeya durante su expansión por el norte de África y al-Ándalus, a principios del siglo VIII, fueron dinares / sólidos emitidos en latín o en dos idiomas (latín y árabe) imitando los coetáneos sólidos bizantinos. Tal y como habían hecho en Oriente (ver grupo nº 7), las primeras emisiones islámicas en Occidente serían monedas bilingües. Siglos después, los normandos emitieron monedas de este tipo en el norte de Sicilia, seguramente intentando su aceptación en toda la isla, ya que el sur se encontraba bajo la dominación árabe.

  Dinar / sólido Omeya.

Moneda de oro de 14 mm y 3,97 g, acuñada en al-Ándalus, durante los primeros años de la conquista islámica de la península Ibérica, entre los años 716-717.

Anverso: leyenda en latín.
Reverso: leyenda árabe. (Ver más información).

 

  Follaro normando.

Moneda de bronce de 1,28 g, acuñada por Guillermo II en Mesina, durante la dominación normanda del norte de Sicilia, entre los años 1166-1189.

Anverso: leyenda en latín.
Reverso: leyenda árabe (escritura cúfica). (Ver más información).

 

15.- LATÍN, ÁRABE y GRIEGO

La conquista normanda del norte de Sicilia propició monedas en latín y árabe ya que los árabes continuaban dominando el sur de la isla. El empleo de símbolos bizantinos como la Virgen con el niño, introdujo además los caracteres griegos MP - ΘV (Madre de Dios), resultando unas curiosas monedas trilingües.

  Medio follaro normando.

Moneda de bronce de 0,56 g, acuñada por Guillermo I en Mesina, durante la dominación normanda del norte de Sicilia, en el año 1155.

Anverso: leyenda en griego MP - ΘV (Madre de Dios).
Reverso: leyenda latina REX W y leyenda árabe en escritura cúfica. (Ver más información).

 

16.- ÁRABE y PAHLEVI

Cuando en 636 los árabes invadieron Persia, no existía ninguna autoridad central, el último hijo de Cosroes II, Yezdigerdes III (632-651) no era emperador más que nominalmente. En 644 los árabes alcanzaron la definitiva victoria de Nehaven, que les permitió la total ocupación del Imperio persa.

Las monedas que denominamos "árabe-sasánidas" comienzan imitando los tipos de Cosroes II utilizando el pahlevi, una lengua local proveniente del arameo que caería en desuso a finales del siglo VII, introduciendo pequeños mensajes en árabe, para después ir sustituyendo los motivos centrales por la "shahada" (profesión de fe islámica). Esta época de transición finalizaría con la emisión de su propia moneda de plata, el dírham.

 Resulta interesante observar en la segunda moneda mostrada a continuación, la cara del soberano ha sido sustituida por un rombo con la palabra árabe "Bakh" (Dios), mientras que los motivos del reverso se mantienen representando el fuego sagrado persa del altar de Zoroastro.

  Felús omeya.

Moneda anónima de bronce de 1,89 g, acuñada en una ceca sin determinar del califato Omeya, entre los años 695-705.

Anverso: leyenda en árabe (no hay Dios sino Alá).
Reverso: leyendas en pahlevi (bueno) y en árabe (Mahoma es el apóstol de Alá). (Ver más información).

 

  Hemidracma árabe-sasánida.

Moneda de plata de 25 mm y 1,87 g acuñada en Tabaristan, por el gobernador abasí Sulayman ibn Musa (787-789), entre los años 788-789.

Anverso: leyenda en pahlevi junto con alabanza en árabe (en la parte exterior).
Reverso: leyendas en pahlevi indicando el año de reinado y la ceca. (Ver más información).

 

17.- ÁRABE y SÁNSCRITO

Los gaznávidas o gaznavíes fueron una dinastía musulmana, de origen turco, que reinó desde finales del siglo X hasta finales del siglo XII, en un imperio constituido por las regiones de Jorasán, Afganistán y Punyab. Sus monedas bilingües demuestran como buscaron la aceptación de los pueblos dominados.

  Dírham gaznávida.

Moneda de plata de 18 mm y 2,90 g, acuñada por el sultán Mahmud de Gazni, en Lahore, entre los años 1027-1029.

Anverso: leyendas en árabe.
Reverso: leyendas en sánscrito. (Ver más información).

 

18.- ARMENIO y ÁRABE

El reino Armenio de Cilicia (también conocido como Pequeña Armenia) fue formado en la Edad Media por refugiados armenios que huyeron de la invasión selyúcida de sus tierras. Se encontraba en lo que actualmente es Turquía sudoriental, en la región de Cilicia. El reino fue independiente de 1078 a 1375 aproximadamente, pero siempre estuvo sometido a presiones tanto de los turcos selyúcidas como de los cruzados de Antioquía. La emisión de monedas bilingües les debieron de permitir comerciar con sus poderosos vecinos islámicos.

  Tram armenio.

Moneda de plata de 24 mm y 2,85 g, acuñada por Haitón I (Hetoum I ) rey del Armenia, en Sis, en el año 1239.

Anverso: leyendas en armenio.
Reverso: leyendas en árabe. (Ver más información).

 

19.- UIGUR y ÁRABE

Durante el siglo XIII los pueblos mongoles se expandieron desde Asia central hasta Persia, llegando a abrazar la fe islámica. Sus monedas bilingües reflejan esta interrelación de culturas.

  Dinar mongol (Ilkanato persa).

Moneda de oro de 24 mm y 4,25 g, acuñada por las dinastías mongoles del Ilkanato persa, en Tabriz, en el año 1279.

Anverso: leyendas en uigur.
Reverso: leyendas en árabe. (Ver más información).

 

20.- ÁRABE, UIGUR y DEVANAGARI

Durante el siglo XIII los pueblos mongoles se expandieron desde Asia central hasta el norte de la India, llegando a abrazar la fe islámica. Sus monedas multilingües reflejan esta interrelación de culturas.

  Jital mongol.

Moneda de bronce de 3,65 g, acuñada por las dinastías mongoles en el norte de la India, entre los años 1298-1299.

Anverso: leyendas en árabe y devanagari (nagari).
Reverso: leyendas en uigur. (Ver más información).

 

21.- ÁRABE, UIGUR y GHINO

Durante el siglo XIII los pueblos mongoles se expandieron desde Asia central hasta Persia, llegando a abrazar la fe islámica. Sus monedas multilingües facilitaron sin duda el comercio con sus vecinos.

  Dírham mongol (Ilkanato persa).

Moneda de plata de 24 mm y 4,25 g, acuñada por las dinastías mongoles del Ilkanato persa, entre los años 1295-1304.

Anverso: leyendas en árabe.
Reverso: leyendas en uigur y chino. (Ver más información).

 

22.- JAROSHTI y CHINO

El reino de Jotán o de Khotan fue un antiguo reino budista formado por los pueblos escitas (sakas) que perduró durante todo el primer milenio, estando ubicado en la ruta de la seda. Sus gobernantes acuñaron unas monedas bilingües con las que nos muestran sus relaciones comerciales con India y China.

  Bronce escita (saka).

Moneda de bronce de 3,65 g, acuñada en el reino de Jotán (Khotan) entre los años 250-350 d.C..

Anverso: leyendas en jaroshti.
Reverso: leyendas en chino. (Ver más información).

 

CONCLUSIÓN

Las antiguas monedas multilingües fueron acuñadas normalmente en tiempos de expansión o de declive del imperio dominante, esto es, en tiempos de transición.

Muchos siglos después, la situación no ha cambiado tanto como pudiera parecer. Las monedas emitidas durante el Mandato Británico de Palestina (1920-1948) emplearon tres idiomas: inglés, árabe y hebreo. Actualmente varios países islámicos -como Túnez- utilizan los caracteres árabes conjuntamente con los latinos, y si nos fijamos en nuestros propios billetes, desde la llegada del euro podemos ver en ellos las letras latinas (EURO) junto a las griegas (EYPΩ), y con la entrada de Bulgaria se añadirían los caracteres cirílicos (EBPO).

 


 

 Artículo original escrito para el nº 1 / 2010 de la revista: "PARVA URBS" 
Boletín numismático y cultural, que publica la Asociación Numismática Toledana (ANTO)

Madrid (España), 24 de marzo de 2010
(Revisado el 5 de abril de 2020)
 Manuel Pina  

 

Links recomendados

Juego de las monedas bilingües - Ancient Coin Visual Keyboard

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