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Juego nº 11C: Imitaciones de la moneda romana

 

La fortaleza del imperio romano y su extensión, tanto territorial como en el tiempo, propiciaron que multitud de pueblos vecinos acuñaran moneda imitando los tipos romanos. La escasez del numerario circulante también favoreció la aparición de imitaciones dentro de las fronteras el imperio.

Sobre los bien conservados restos arqueológicos de la romana Sufetula (actual Sbeitla, Túnez) he colocado seis monedas antiguas, cinco de ellas son acuñaciones hechas por diversos pueblos imitando las monedas romanas, pero hay otra que tiene un diseño propio.

Averigua que moneda sobra, al no ser imitación del numerario romano.

 

 

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  Algunas notas sobre las imitaciones de la moneda romana  

Durante los tiempos republicanos, el fenómeno de imitación local o copia del numerario romano de bronce tuvo gran repercusión en el área de Hispania Ulterior. Las monedas de imitación halladas en la península Ibérica (normalmente en el S y SE) son fundamentalmente semises, pero también se han encontrado ases, trientes y cuadrantes. (Ver las diez monedas mostradas a la derecha, todas ellas son imitaciones).

A lo largo del siglo I a.C. los pueblos celtas de las Galias, así como los de centroeuropa, acuñaron moneda imitando los denarios republicanos romanos. Del mismo modo, en el otro extremo del Imperio, las tribus de Dacia y Pannonia copiaron las monedas de plata romanas (ver la moneda mostrada a la izquierda, aunque en este caso, además de ser una imitación se trata de una falsificación, ya que es una moneda forrada).

Pero la imitación de la moneda romana no se limitó al periodo republicano. A lo largo de todo el periodo imperial, concretamente durante la primera mitad del siglo I d.C. y entre los siglos III y V d.C., se han constatado la mayor cantidad de imitaciones. Se desconoce dónde pudieron estar ubicados los correspondientes talleres monetales, seguramente la mayoría de ellos estaban dentro de las propias fronteras del Imperio, en la parte meridional de la península Ibérica, así como en las Galias y Britannia, pero también los hubo al otro lado del Danubio, en centroeuropa y en los Balcanes (ver moneda nº 3). Incluso se conocen monedas de Tiberio acuñadas en lejanas tierras de Oriente (valle del Indo).

Seguramente la escasez de moneda -más que el ánimo de lucro- debió guiar estas "falsificaciones internas" de la época. Las "copias externas", las realizadas por otros pueblos fuera de las fronteras romanas, se hicieron sin duda (por pueblos vecinos) para facilitar su aceptación. La importancia del fenómeno puede apreciarse en la siguiente estimación: se cree que a mediados del siglo I d.C., los ases de Claudio I que circulaban en Hispania podrían llegar a ser en un 90 % imitaciones, los dupondios alcanzarían el 25% y los sestercios falsos de este emperador serían el 16%.

A finales del siglo III d.C., sin duda de nuevo propiciado por la falta de pequeño numerario circulante, aparecen abundantes copias de antoninianos entre las que sobresalen las imitaciones de Claudio II con la leyenda "CONSECRATIO" (ver los ejemplos mostrados a continuación) y otras monedas similares de los usurpadores galos: Tétrico (ver moneda nº 5), Póstumo y Victorino. Este tipo de monedas se encuentran frecuentemente en los hallazgos de diversas partes del Imperio (fundamentalmente en la áreas citadas: Hispania, Galia, Britannia, centroeuropa y los Balcanes), son más pequeñas que las oficiales (entre 12-16 mm), presentando a menudo cambios o errores en las leyendas, mostrando además un estilo tosco, simple y esquemático (que solemos denominar "arte bárbaro"). Este fenómeno debió de alcanzar tal magnitud, que Aureliano prohibió la circulación de dichas imitaciones.

Claudio II Constancio II Series Conmemorativas
Una moneda oficial y
cuatro imitaciones
Tres monedas oficiales y
dos imitaciones
Tres monedas oficiales y
tres imitaciones

A mediados del siglo IV se continuaron acuñando estas monedas de imitación localmente, copiando los follis o los centenionales de Crispo (ver la moneda mostrada a la izquierda), Constancio II, Constancio Galo (ver moneda nº 4) y un largo etcétera. (Ver los ejemplos mostrados anteriormente: FEL TEMP REPARATIO, CONSTANTINOPOLIS y URBS ROMA, en ellos se puede observar la evolución y la diferencia de tamaños). Del mismo modo, a finales de ese mismo siglo IV se reproducen las maiorinas de Honorio, Graciano y sobre todo, se copian en Occidente las monedas del usurpador Magno Máximo (Ver artículo: "Algunas imitaciones singulares: El caso de la enigmática evolución de los AE2 del tipo "REPARATIO REIPVB". Como se ve, en esta época siempre se imitan monedas de poco valor, monedas de bronce para facilitar las pequeñas transacciones, que posiblemente estaban toleradas por las autoridades locales.

Con las invasiones de los pueblos germánicos, durante gran parte del siglo V, se imitan las monedas de mayor valor (sólidos, silicuas, etc.). Visigodos, vándalos, burgundios y suevos, en un intento de legitimar su posición como federados de Roma, comienzan sus emisiones imitando la moneda que mejor conocen, la romana, o para ser más exactos, emitiendo moneda propia a nombre del emperador romano del momento (ver moneda nº 1).

Después de la caída de Roma (476), el Imperio romano pervivió en Oriente, pero eso es ya otra historia... (Ver imitaciones de la moneda bizantina).

 


¿Quieres aprender más sobre estos temas?... Visita:

Imitaciones de Roma - Las monedas forradas en la Antigüedad
Imitations of Roman Republican Denarii - Unique Ancient Coins
Barbaric Severan Coins - Ancient imitations of Roman Coins
A Collection of late Roman ‘Barbarous’ Imitations

 

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Juego creado por: M. Pina